Sobre Taoísmo 2do ems 2026 Filosofía Belén Rodríguez
En el marco de estar trabajando la cuestión sobre la verdad,y luego de haber indagado diferentes formas de respuesta y análisis dentro de la llamada filosofía occidental, es interesante investigar en otras formas de filosofía, que aunque contengan elementos en común, puede que la forma de acceder a dichos planteos es diferente a la occidental, ya que se recurre generalmente a aforismos,frases interpretables o metáforas, estamos hablando de la filosofía oriental ,en particular el Taoísmo, dentro de China.
Dejaremos de lado las otras dos corrientes muy importantes en el pensamiento en China, que son el budismo y el confucianismo, aunque las mencionaremos brevemente en clase para dar contexto.
"El Dao engendra el Uno,
el Uno engendra el Dos,
el Dos engendra el Tres,
el Tres engendra los Diez Mil Seres.
Los Diez Mil Seres contienen en su seno
el Yin y el Yang,
los dos soplos vitales se compensan
en un soplo vital armónico." (Tao Te King)
El Taoísmo tiene su origen como corriente de pensamiento el Periodo de Primavera y Otoño (770-476 a.C.) y al Periodo de los Estados en Guerra (475-221 a.C.). El Dao-De-Jing (o Libro de la Suprema Virtud) constituye el primer texto del taoísmo y es atribuido a Laozi, aunque en su elaboración intervino más de una persona.
El mundo natural aparece regido por tres fuerzas: yang o energía positiva (polo masculino, y que incluye el día, la belleza, la salud, la vida…), yin o energía negativa (polo femenino, y que incluye la noche, la fealdad, la enfermedad, la muerte…) y tao (= dao) o Principio Superior que concilia y contiene los principios inferiores yin y yang. Éstos son las dos caras de una misma moneda: se complementan y están siempre ahí, aunque en el mundo fenoménico unas veces se manifieste uno y otras otro.
El símbolo taoísta, es un círculo formado por dos partes exactamente iguales, una negra y otra blanca que se acoplan entre sí; a ese círculo lo envuelve otro círculo exterior, que representa el tao. La parte negra contiene un punto blanco, y la parte blanca contiene un punto negro, lo que representa que ningún elemento del mundo es totalmente positivo ni negativo. El sabio es un individuo que ha comprendido el funcionamiento natural de las cosas (el tao) y vive en armonía con él. El tao es la fuente de vida, es invisible a la percepción, jamás puede agotarse y todas las cosas dependen de él para existir. El tao es una fuerza impersonal y anónima que rige el funcionamiento del universo, pero no es una divinidad o espíritu que pueda causar perjuicios o beneficios a los humanos.
EL TAO: EL CAMINO QUE NO SE DICE* y conceptos vinculados
Tao 道 = “El Camino”. No es un dios ni una ley. Es el proceso espontáneo que sostiene el universo. Según el _Tao Te Ching 1_: “El Tao que puede decirse no es el Tao permanente. El nombre que puede nombrarse no es el nombre permanente”. Esto implica que no existe una verdad fija que pueda nombrarse, ya que el tao fluye.
- *Wu Wei 无为*: No-forzar. Actuar sin imponerse al flujo natural. Vivir bien = no ir contra el ritmo de las cosas.
- *Ziran 自然*: “Así-por-sí-mismo”. Espontaneidad. Vida auténtica = seguir la propia naturaleza.
- *Yin-Yang 阴阳* Polos complementarios en movimiento. La verdad no es “A o B”, es el movimiento entre ambos.
- *Pu 朴*: La madera sin tallar. Simplicidad original. Verdad = des-aprender nombres y juicios.
- *De 德*Potencia que brota del Tao. No moralismo, sino eficacia natural.
“Del vacío del sabio surge la quietud. De la quietud, la acción. De la acción, el logro”.
CONCEPTO DE WU -WEI NO ACCIÓN
El Wu wei propone una vida sencilla porque es la que más se traduce en paz y armonía. Esa sencillez implica no apegarnos demasiado a las ambiciones y deseos, ya que son las principales fuentes de intranquilidad y sufrimiento, más que de realización. De esta forma, evitamos el dolor si un día carecemos de aquello a lo que nos hemos apegado en exceso. Por ello, la importancia no es lo material, sino nuestra relación con el objeto.
El Wu Wei y los excesos
El Wu wei también nos llama la atención sobre el hecho de que la principal fuente de problemas son los excesos. Contrario a lo que muchos piensan, no son las carencias, sino los excesos los que nos llevan a sentir mayor malestar. De ahí que los elementos prácticos que nos propone el Wu wei se concentren en cuatro puntos principalmente:
Aceptar el hecho de que los problemas son una creación de nosotros mismos. Los problemas no surgen de la nada, son creados por nuestras acciones y por nuestra mente.
No hacer esfuerzos mentales para resolver los problemas. No representarlos en la mente, ni crear soluciones para ellos. La idea es dejar que se diluyan solos y no alimentarlos
Aprender a apreciar el flujo natural de las cosas. Esto es, adoptar una actitud de observación frente a los acontecimientos, sin pensar que debemos intervenir en ellos.
Dejar que la mente fluya. No intentar dar una dirección o un enfoque específico. Simplemente permitir que siga su propio curso, especialmente cuando estamos en calma.
Esperar y mirar
Uno de los ejes del Wu wei es el de aprender a esperar y mirar. Se parte de la idea de que la energía se debe conservar para aquellos momentos en los que sea inapelable la acción. Quien observa y aguarda el momento propicio sabrá actuar con gran sabiduría. También con enorme vitalidad, ya que no ha desperdiciado ésta en acciones intrascendentes.
Se parte también de la idea de que quien sabe mirar y esperar resolverá cualquier situación con gran facilidad. Apenas le implicará esfuerzo. Esto no significa negligencia o pasividad, sino más bien sincronización con el flujo natural de la realidad. Hay que recalcar que nada permanece inmutable, sino todo lo contrario. Lo que existe está cambiando constantemente, con o sin acciones individuales.
De lo que se trata entonces es de no resistirnos a ese transcurrir de la realidad. Buena parte de nuestras acciones están destinadas a hacernos resistir. Esto genera una fuerza negativa que llega a ser contraproducente. En lugar de ayudar a que nos auto preservemos, nos incita a dañarnos a nosotros mismos en esa lucha. Lo que se busca es permitir que todo ocurra de forma natural, sin oponernos a ello.
Otras versiones del concepto Wu wei:
Aquí el concepto de wu wei o “no acción” no significa no hacer nada o no interferir (como en Zhuangzi), sino renunciar al uso de la fuerza (un país se gobierna con la tranquilidad, las armas se usan con parquedad, el mundo se conquista con la no-acción… cuantas más leyes y decretos se promulguen, más bandidos y ladrones habrá). El apego a los bienes materiales, los deseos y las emociones deben ser controlados (el que domina a los demás es fuerte, el que se domina a sí mismo poderoso); la mente o razón es asimismo dañina, pues al ser insaciable provoca angustia y desazón (es como querer acallar el eco gritando más que él o querer vencer a la propia sombra corriendo más que ella). La armonía del tao supone una experiencia personal profunda: ninguna explicación y argumentación puede hacer que los demás la comprendan a no ser que ellos mismos previamente la hayan tenido.
Zhuangzi, en su obra Zhuang-zi, y Lie-zi, en el Libro de la perfecta vacuidad, condenan abiertamente las normas sociales y culturales, todas ellas auténticas barreras para la libertad de expresión individual. El orden establecido es corrupto y, por ello, lo mejor es vivir al margen de la sociedad, cuidando el cuerpo y dedicándose a la contemplación y a la meditación. El Zhuang-zi ha influido profundamente en la sensibilidad artística china; aunque es un libro filosófico y no tiene directamente nada que ver con el arte y la literatura, ha inspirado a poetas como Li Bai (Li Bo), artistas y letrados con sus ideas sobre el “autoolvido”, la contemplación serena de la naturaleza y la unión intuitiva con el Tao. Solamente cuando se funde con esta “unidad universal”, el hombre puede alcanzar una paz interior imperturbable. Y para ello es imprescindible relativizar los afectos y los sentimientos, situándolos dentro de la totalidad de la naturaleza; así vencerá al dolor, al miedo, será invulnerable y cabalgará sobre las nubes.
Hay que intentar ser como el gran Todo: silencio, quietud y perfecta indiferencia. Los que actúan en busca de la fortuna y de la gloria, quieren salvar el mundo y se entregan al servicio del estado no son más que tontos ingenuos que desperdician su energía vital. Asimismo, hay que descartar todo pensamiento discursivo, porque el lenguaje, institución social, es uno de los mayores obstáculos en la comunicación con el Uno o el Todo. Todas las distinciones son arbitrarias. Vida y muerte son sólo dos fases alternas de la misma realidad. Toda enseñanza transmitida por medio de la palabra es vanidosa e ilusoria, los escritos de los antiguos son sólo sus heces: es de forma directa, por medio de su influencia insensible y sin pronunciar palabra como el sabio instruye a sus discípulos. La única realidad verdadera es el poder de transformación indefinido, el principio inmanente de la espontaneidad cósmica que es el Tao (Dao); el resto de las “verdades” son fugitivas, relativas y perecederas.
Este es solo un breve resumen de algunas ideas que pueden interpelar nos y generarnos nuevas formas de pensar respecto a la verdad y nuestra forma de vivir, así como también pueden ser discutidas teniendo en cuenta nuestra cultura, lo que cotidianamente reafirmamos y qué aspectos de esto puede ser cuestionado y reflexionando de forma más profunda, simplemente una invitación.
En clase escucharemos el siguiente cuento tradicional donde se ve reflejado mucho de lo plasmado en este material.
¿Buena suerte? ¿Mala suerte? ¡Quién sabe!
https://youtu.be/DGAphW9YJ-I?si=HAPgdIpSOOrj0YI3
Material elaborado en base a : un artículo de Edith Sánchez Graduada en periodismo de la Fundación de Educación Superior INPAHU de Bogotá.
El Taoísmo y las Enseñanzas de Lao Zi _ www.elhistoriador.es.html, Consultas a través de IA conceptos básicos y reflexiones propias.
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