domingo, 7 de mayo de 2017

LOS ORIGENES DE LA FILOSOFÍA SEGÚN JASPERS

LOS ORIGENES DE LA FILOSOFÍA DE KARL JASPERS




La historia de la filosofía como pensar metódico tiene sus comienzos hace dos mil quinientos años, pero como pensar mítico mucho antes.

Sin embargo, comienzo no es lo mismo que origen. El comienzo es histórico y acarrea para los que vienen después un conjunto creciente de supuestos sentados por el trabajo mental ya efectuado. Origen es, en cambio la fuente de la  que mana en todo tiempo el impulso que mueve a filosofar. Únicamente gracias a él resulta esencial la filosofía actual en cada momento y comprendida la filosofía anterior.
Este origen es múltiple. Del asombro sale la pregunta y el conocimiento, de la duda acerca de lo conocido el examen crítico y la clara certeza, de la conmoción del hombre y de la conciencia de estar perdido la cuestión de sí propio. Representémonos ante todo estos tres motivos.

Primero. Platón decía que el asombro es el origen de la filosofía. Nuestros ojos nos "hacen ser partícipes del espectáculo de las estrellas, del sol y de la bóveda celeste”. Este espectáculo nos ha "dado el impulso de investigar el universo. De aquí brotó para nosotros la filosofía, el mayor de los bienes deparados por los dioses a la raza de los mortales". Y Aristóteles: “Pues la admiración es lo que im­pulsa a los hombres a filosofar: empezando por admirarse de lo que les sorprendía por extraño, avanzaron poca a poco y se preguntaron por las vicisitudes de la luna y del sol, de los astros y por el origen del un universo."
El admirarse impele a conocer. En la admiración co­bro conciencia de no saber. Busco el saber, pero el saber mismo, no "para satisfacer ninguna necesidad común”.
El filosofar es como un despertar de la vinculación a las necesidades de la vida. Este despertar tiene lugar mirando desinteresadamente a las cosas, al cielo y al mundo preguntando qué sea todo ello y de dónde todo ello venga, preguntas cuya respuesta no serviría para nada útil, sino que resulta satisfactoria por sí sola.

Segundo.  Una vez que he satisfecho mi asombro admiración con el contexto de lo que existe, pronto se anuncia la duda. A buen seguro que se acumulan los conocimientos, pero ante el examen crítico no hay nada cierto. Las  percepciones sensibles están condicionadas por nuestros órganos sensoriales y son engañosas y en todo caso no concordantes con lo que existe fuera de mí independientemente de que sea percibido o en sí. Nuestras formas men­tales son las de nuestro humano intelecto. Se enredan en contradicciones insolubles. Por todas partes se alzan unas afirmaciones frente a otras. Filosofando me apodero de la duda, intento hacerla radical, mas, o bien gozándome en la negación mediante ella, que ya no respeta nada, pero que por su parte tampoco logra dar un paso mas, o bien preguntándome dónde estará la certeza que escape a toda duda y resista ante toda crítica honrada.
La famosa frase de Descartes "pienso, luego existo" era para el indubitablemente cierta cuando dudaba de todo lo demás, pues ni siquiera el perfecto engaño en materia de conocimiento, aquel que quizá ni percibo puede engañarme acerca de  mi existencia mientras me engaño al pensar.
La duda se vuelve como duda metódica la fuente del examen crítico de todo conocimiento. De aquí que sin una duda radical, ningún verdadero filosofar. Pero lo decisivo es cómo y dónde se conquista a través de la duda misma el terreno de la certeza.

tercero.  Entregado al conocimiento de los objetos del mundo, practicando la duda como la vía de la certeza, vivo entre y para las cosas, sin pensar en mí, en mis fines, mi dicha, mí salvación. Más bien estoy olvidado de mi y sa­tisfecho de alcanzar semejantes conocimientos.
La cosa se vuelve otra cuando me doy cuenta de mí mismo en mi situación.
El estoico Epícteto decía: “El origen de la filosofía es el percatarse de la propia debilidad e impotencia.” ¿Cómo salir de la impotencia?  La respuesta de Epicuro decía: con­siderando todo lo que no está en mi poder como indiferente para mi en su necesidad, y, por el contrario, poniendo en claro y en libertad por medio del pensamiento lo que reside en mi, a saber, la forma y el contenido de mis representaciones.
Cerciorémonos de nuestra humana situación. Estamos siem­pre en situaciones. Las situaciones cambian, las ocasiones se suceden. Si estas no se aprovechan no vuelven más. Puede trabajar por hacer que cambie la situación. Pero hay si­tuaciones por su esencia permanentes, aun cuando se altere su apariencia momentánea y se cubre de un velo su poder sobrecogedor: no puedo menos de morir, ni de padecer, ni de luchar, estoy sometido al acaso, me hundo inevitable­mente en la culpa. Estas situaciones fundamentales de nues­tra existencia las llamamos situaciones límites.  Quiere de­cir que son situaciones de las que no podemos salir y que no podemos alterar. La conciencia de estas situaciones límites es después del asombro y de la duda el origen más profundo aún, de la filosofía. En la vida corriente huimos frecuentemente ante ellas cerrando los ojos y haciendo como si no existieran. Olvidamos que tenemos que morir, olvi­damos nuestro ser culpable y nuestro estar entregados al acaso. Entonces sólo tenemos que habérnoslas con las situa­ciones concretas, que manejamos a nuestro gusto y a las que reaccionamos actuando según planes en el mundo, impulsados por nuestros intereses vitales. A las situaciones límites reaccionamos, en cambio, ya velándolas, ya cuando nos da­mos cuenta realmente de ellas, con la desesperación y con la reconstitución: Llegamos a ser nosotros mismos en una transformación de la conciencia de nuestro ser.
Resumamos.  El origen del filosofar reside en la admiración, en la duda, en la conciencia de estar perdido. En todo caso comienza el filosofar con una conmoción total del hombre y siempre trata de salir del estado de turbación hacia una meta.
Platón y Aristóteles partieron de la admiración en bus­ca de la esencia del ser.
Descartes buscaba en medio de la serie sin fin de lo incierto la certeza imperiosa.
Los estoicos buscaban en medio de los dolores de la existencia la paz del alma.
Cada uno de estos estados de turbación tiene se verdad, vestida históricamente en cada caso de las respectivas ideas y lenguaje. Apropiándonos históricamente éstos, avanzamos a través de ellos hasta los orígenes aún presentes en nosotros.
El afán es de un suelo seguro, de la profundidad del ser, de eternizarse.
Estos tres influyentes motivos –la admiración y el conocimiento, la duda y la certeza, el sentirse perdido y el encontrarse a sí mismo– no agotan lo que nos mueve a filosofar en la actualidad.



martes, 4 de abril de 2017

LA CRISIS...TEXTO PARA ACTITUD FILOSÓFICA

LA CRISIS: EL PUNTO DE PARTIDA  DEL 


FILOSOFAR



" Te quiero. Te extraño. Te llamo por teléfono. No estás. Me angustio. Te espero. Te busco. Pienso en ti: cierro los ojos y te imagino. Te veo luego, en la calle, y corro a tu encuentro, te abrazo, te beso, me agito, te digo frases fervorosas. Es el amor.
De pronto, un día, coloco una distancia entre tu persona y la mía, congelo la imagen que tenía de ti y de mis sentimientos y me pregunto: ¿Eso es el amor o es mi amor?
Ahora ya no pienso en ti, tampoco en mí, sino en un problema que está por encima de nosotros, el problema de un concepto, una idea, de saber que es el amor y en qué se distingue de mi amor. Entonces abandono lo particular, ese suceso que atañe a mi persona y recuerdo que también hay otros que están enamorados, pienso en las historias de amor que narra la literatura, en lo que ocurrió a Romeo y Julieta, y entre otras parejas. ¿Puedo decir “a mi me pasa lo que a usted”?
Quiero saber que es el amor, para verificar que lo mío en efecto, es amor, y no un simple arrebato momentáneo o delirante. Quiero saber si estoy en lo cierto o si todo es mera fantasía mía, privada, real, muy real, pero fantasía al fin. Todos estos temblores internos que llamo amor tal vez merezcan otro nombre y pertenezcan a una realidad de otro orden.
Estoy en crisis.
“Si no tuvieras ojos verdes —me pregunto—, “¿te querría igual?” Digo que si, claro, pero no estoy seguro. “¿Y si en lugar de ser delgada, y de medir un metro sesenta y siete, fueras más abultada y midieras uno cincuenta y nueve?” Imagino que sí, que te amaría igual, pero... francamente cada vez estoy menos seguro. Después de todo, ¿por qué te quiero?
He aquí una pregunta que me desvela. Y cuando estoy desvelado, pienso. Y cuando pienso, quiero saber la verdad. Y cuando quiero saber la verdad, me aparto de la vida, me alejo, tomo distancia y la contemplo desde lejos. Ya no estoy involucrado en eso que pasa, ahora se me ofrece como objeto de contemplación, de pregunta, de asombro.
Cuando pregunto si esto es amor o es meramente una ilusión mía, o es mi manera de amar pero no es el amor, hago filosofía. Porque estoy inseguro de lo que vivo. Porque caí en la duda.
Lo hago, insisto, cuando caigo en la duda. Caigo y debo levantarme. Es como si el piso cediera bajo mis pies y ya no pudiera seguir caminando, y tuviera que ponerme a pensar en el piso, en los pies, en la manera de extender las piernas. Algo tan natural como caminar se torna un problema y obliga a pensar. Crisis. Se ha roto algo. Se ha roto el piso, la base de aquello que se vive. Mientras vivimos, no pensamos en lo que estamos viviendo. Cuando vamos al cine y nos entregamos a la película, nos olvidamos de que estamos en el cine, viendo la película. Pero si de pronto hay un corte de luz, despertamos y tomamos conciencia: estamos en el cine viendo la película y algo está fallando. Pensamos que hacer, ¿Quedarnos?, ¿Esperar?, ¿Volverá la luz?, ¿Valía la pena venir la cine?
Uno piensa en el cine cuando va al cine, o cuando va y algo no funciona como debería funcionar.
“Crisis” significa eso, algo que se rompe y, porque se rompe, hay que analizarlo. De ahí el término “Crítica”, que significa “Análisis” o estudio de algo para emitir un juicio. Y de ahí también “criterio”, que es razonamiento adecuado.
La crisis nos obliga a pensar. La crisis del mundo, la de nuestras relaciones —que a veces están a punto de naufragar— la crisis de la economía, de la política. Pensar es consecuencia de alguna crisis. Si no, —¿Para qué pensar?—. Si nos va bien en los negocios, ¿para qué pensar en los negocios? Pero si nos va mal en la vida, podemos llegar a pensar: ¿Para qué necesito yo todo esto  ¿Mejora mi vida con ello? La crisis produce análisis, reflexión. Cuando el pensamiento es sistemático, cuando abarca los grandes temas de la vida y busca e indaga ¿qué es el amor?, ¿qué es la felicidad?, ¿qué es el bien?, ¿qué es la vida?, sin dejarse llevar por las preferencias individuales, se llama filosofía."
JAIME BARYLKO.
“La filosofía, una invitación a pensar”

ACTIVIDADES PARA 4TO SOBRE EL TEXTO DE BARYLKO

1-PIENSA OTROS EJEMPLOS DE
     PREGUNTAS DIFÍCILES DE RESPONDER

2- ¿PARA QUÉ SIRVE PREGUNTARSE?

3- ELABORA EJEMPLOS DE SITUACIONES
 EN LAS QUE  CAIGO EN LA DUDA

lunes, 20 de marzo de 2017

PROBLEMAS FILOSÓFICOS Y RAMAS DE LA FILOSOFÍA

PROBLEMAS FILOSÓFICOS Características 

Para que un problema sea Filosófico debe ser:

1-  significativo para la humanidad, esto quiere decir que no puede ser un problema privado que solo me implique a mí como persona individual, tiene que interesarle a la humanidad en general, ya sea actualmente o haber sido planteado en otro momento histórico. (Por ejemplo que haré a fin de año no es un problema filosófico, pero si me pregunto ¿habrá un fin del mundo? si lo es

2-  Abstracto y General : lo planteo desde el pensamiento como idea a desarrollar, pero no busco soluciones concretas ni pruebas experimentales, las explicaciones en torno a un problema filosófico son de carácter argumentativo

3-  Puede coincidir con problemas científicos, políticos, religiosos, artísticos etc, pero planteados de un modo más amplio que el área en particular, por ejemplo ¿existe el tiempo? es científico y filosófico, ¿qué es arte? es de índole artístico, ¿existe dios? es planteado desde la religión, ¿hay una forma de gobernar ideal?.

4- Puede coincidir con las llamadas situaciones Limites

                    RAMAS DE LA FILOSOFÍA

Dentro de la Filosofía, los problemas se agrupan según la temática para ser trabajados mejor, esto genera diferentes ramas o disciplinas filosóficas:


1- La Metafísica se ocupa de investigar la naturaleza, estructura y principios fundamentales de la realidad. Esto incluye la clarificación e investigación de algunas de las nociones fundamentales con las que entendemos el mundo, incluyendo:¿qué es el ser?, ¿qué es la existencia?.
Esta se divide en dos partes una llamada ONTOLOGÍA, que es la que se centra en el tema de la realidad y el ser, y la otra que se llama ESPECÍFICA, que trata temas como Dios, el alma, la inmortalidad etc.

2- Gnoseología, La gnoseología es el estudio del origen, la naturaleza y los límites del conocimiento humano, o sea preguntas como ¿qué podemos conocer?, ¿cuáles son los límites de nuestro conocimiento?

3-Epistemología Cuestiona lo referido al conocimiento científico, sus límites, su método, la verdad de sus teorías etc.

4- ANTROPOLOGÍA FILOSÓFICA Se pregunta sobre la esencia del ser humano, ¿somos cuerpo y alma?, ¿estamos determinados? o ¿somos libres?

5- La ETICA abarca el estudio de la moral, la virtud, el deber, la felicidad y el buen vivir, se cuestiona sobre ¿por qué elegimos tal cosa como buena?, ¿existen acciones buenas? ¿podemos ser felices?.
Y actualmente la BIOETICA, que cuestiona temas de actualidad como el aborto, la euthanasia, la manipulación genética etc.

6-Estética Estudia por un lado ¿qué es la belleza? y por otro  se cuestiona ¿qué es arte? o ¿qué es una obra de arte?
7- Filosofía política es el estudio acerca de cómo debería ser la relación entre los individuos y la sociedad. Esto incluye el estudio de los gobiernos, las leyes, los derechos, el poder y las demás instituciones y prácticas políticas. 

8- Psicología: hoy en día ya siendo una disciplina aparte pero que surgió a raíz de planteos filosóficos sobre la conducta humana, las emociones etc 

9-LA LÓGICA
Se considera aquella que nos permite analizar si un razonamiento es correcto, si está bien armado un argumento etc. En sí es una ciencia formal, que sirve de herramienta para el análisis filosófico.

OTRAS RAMAS EXISTENTES SON: 

FILOSOFÍA DEL LENGUAJE, FILOSOFÍA DE LA HISTORIA, FILOSOFÍA DE LAS MATEMÁTICAS ETC.
QUE ACTUALMENTE HAN IDO PROFUNDIZANDO SUS TEMAS DE REFLEXIÓN.


PARA LA PRUEBA DIAGNÓSTICA 2017 DE 6TO AÑO

En esta semana haremos la prueba diagnóstica, para ella se necesitará interpretar un texto, descubrir problemas filosóficos y elaboración personal. Se puede consultar el material de problemas filosóficos en la etiqueta de 4to año.


martes, 14 de marzo de 2017

¿Cómo adquirimos nuestros conocimientos? psicología de la percepción y leyes de la gestalt

psicología de la percepción   leyes de la gestalt imagen de dominio público donde se muestra una ilusión óptica